PROPUESTA ACADÉMICA

EQUIPO DOCENTE

MARIO LINDER

Por Hernán Araujo

Cuando el Buga me pidió que escribiese una breve reseña dedicada a nuestro querido Mario pensé: Qué decir de Mario que no se haya dicho todavía… antes que repetir conceptos elogiosos referidos a su trayectoria como docente, maestro, arquitecto e integrante de instituciones relacionadas con la práctica profesional, preferí enfocarme en las impresiones que él dejó en mí, como docente primero, y luego como compañero, jefe de cátedra, socio y amigo.

Sin desmerecer a ninguno de mis profesores anteriores, puedo hoy asegurar que Mario me enseñó -como a tantos de nosotros- a ver el sentido, la esencia, el desafio que implica y lo hermoso de esta disciplina.
Hoy lo recuerdo como el «padre arquitectónico» que fue para mí. Mario provocaba admiración, pero también ternura. Era un exigente de la coherencia, pero muy flexible a la vez. Inspiraba un gran respeto, no exento de una cercanía gratificante. Era muy serio en sus conceptos, pero muy gracioso en sus formas cotidianas.
En definitiva, un verdadero y particular «personaje», que habitaba en una persona muy querible para todos los que lo conocimos y estuvimos cerca de él.